¡Siempre quise saber!

Comenzó en mi infancia, creciendo en la Venezuela de los 2000, Iba con mamá al bar del centro que tenia mi papa. “La Alegría”.

Me rodeé de esa energía desde pequeño, creciendo entre bebidas alcohólicas y algunos borrachos pero en ese momento jamás pensé en la coctelería, ni siquiera la conocía.

Era muy chico para enamorarme aun.

Creci, quería ser artista, pintaba, dibujaba, tocaba la guitarra, escribía. Sin embargo la coctelería seguía quizá guardada por ahí en lo mas recondito de mi mente hasta que un dia se manifestó cuando vi a un amigo bartender preparando un trago con algo de flair.

Niño curioso pregunto, se informo y lo intento. Malisimo, faltaba práctica!

Un sopetón de la vida me hizo iniciar a estudiar Diseño gráfico; pues algo tenía que hacer.

Profesión que posteriormente me atrapó y termine amando. Me aleje de la coctelería, en aquellos años disfrazado de flair,  pero nunca dejé de verla como algo que quería hacer en mi vida, quizás como un hobby, o una ocupación.

Estudié una especialización en video, conseguí una trabajo en un canal de televisión y como agradecimiento a mi mismo decidí regalarme un curso de coctelería. Asi que así fue, la primera escuela, los primeros conocimiento, mi primer contacto con este mundo, el primer cóctel de autor.

“Luna de Condenados” era una mezcla de whisky macerado en almendras tostadas, licor de cafe, leche evaporada, y esencia de vainilla.  Sin embargo no quedó como lo había planificado en mi mente, quizá por no medir los ingredientes correctamente, o no lo hice con el afán y la energía que este arte necesita.

Decidí profundizar, la curiosidad picaba, y así fui aprendiendo cada dia mas sobre coctelería. aparecieron los primeros contratos como bartender, las primeras barras. Las primera veces temblaba de miedo, no estaba seguro, igual lo hice y así logré superarlo.

me quedé trabajando en barras por mucho tiempo, un cumpleaños por aquí,  un casamiento por allá, que si eventos empresariales, comenzó este camino. Mientras trabajaba en el canal, los fines de semana hacia la coctelería.

Toco migrar.

Salí de venezuela en marzo de 2018, con una parada en brasil, luego rumbo a Argentina.

Al llegar aca intente buscar trabajo como diseñador gráfico o programador web en alguna que otra empresa, pero el teléfono nunca sonó.

Pensé; “y si entrego CV en algún bar, tengo experiencia con los tragos, quizá me llamen”.

Tampoco era tan fácil, no había vacantes en ningún lugar, pero no deje de insistir, hasta que un dia me llamaron para trabajar como asistente de barra.

No conocía muy bien los cócteles que se sirven en Argentina, no sabía su manera de beber, no tenía ese conocimiento sublime que da la experiencia tratando con público.

Con el tiempo pase a ser jefe de barra. me ofrecieron trabajar en un conocido restaurante de la zona pero como asistente, no lo dudé y acepté. Asumi luego como jefe de barra y poco a poco me estaba haciendo conocido por mi manera de hacer cocteles y por que metia algo de working flair durante el servicio.

Al tiempo decidí dejar el bar y solo dedicarme los fines de semana trabajar en barras o eventos particulares, y así fue. Comencé a trabajar con Catering, Barras y algunos particulares.

Actualmente soy Diseñador Gráfico de una agencia de publicidad y trabajo como capacitador de coctelería en la Academia Bartender, donde decidí compartir el conocimiento que he adquirido en esta inmersión en la coctelería. La intención de evolucionar junto a mis colegas y hacer de esto una profesión respetable.