Furor del Gin Tonic en Argentina

El clásico gin tonic nace en el año 1783 creado por Johann Jacob Schweppe un joyero de origen alemán, quien residía en la ciudad Suiza de Ginebra.

A pesar de no ser el  Gin Tonic originario de Argentina es un cóctel que ha causado recepción en todas las barras del país y se ha adaptado muy bien al paladar del público, por su versatilidad y sutileza al ser consumido. Existen actualmente muchas variedades, saborizados con diferentes tipos de especias, hierbas y botánicos

Esta bebida blanca caracterizada por sus botánicos, entre ellos uno clave que es el enebro y que junto a la destilación del alcohol determinarán en parte la calidad del producto, pasó por distintos momentos de brillo y decadencia a lo largo de la historia, aunque ahora goza de niveles de popularidad nunca antes alcanzados. Su popularidad, a su vez, disparó la exigencia de consumidores que ahora, cuando piden un Gin Tonic preguntan con qué gin está hecho, hoy en día se consume en el 95% del mundo.

El gin tonic ha causado un furor dentro de Argentina al punto que el país se ha vuelto creador de su propia marca como lo es

  • El Gin Buenos Aires: el cual posee cuatro destilaciones y en la tercera es cuando se agregan sus 13 botánicos, esos que le dan complejidad al destilado.
  • El Gin Apóstoles: sus ingredientes principales son hojas frescas de yerba mate, de eucalipto, de menta y pieles de pomelo rosado. Están inspirados en el tereré, y apuntan a un paladar herbal y fresco.
  • El D-1313: es un gin extra Premium con 13 botánicos cuidadosamente seleccionados. Tiene un proceso de triple destilado de cereal y el destilado con alto contenido alcohólico es hidratado con agua pura del Cerro Frías. Este destilado se produce en la Patagonia Argentina.

Hoy en día Argentina ha inaugurado su primer bar de Gin Tonic tirado, el cual se ha vuelto un verdadero icónico a nivel nacional, siendo el tradicional un cóctel directo servido en Copón.